sábado, 28 de febrero de 2015

Triunfo

Cuando por fin aprendí a perder, gané todas mis batallas. 

6 comentarios:

  1. Si.
    Eso es así.
    Y está bien.
    Uno aprende a aceptar las derrotas y las turbulencias emocionales desaparecen.
    Más inteligencia emocional para todo. Eso hace falta.

    Besos.

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  2. Derrotarse siempre supone un alivio. Besos :)

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  3. Gran post, de las derrotas se aprenden, saludos desde El Blog de Boris Estebitan.

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  4. Se gana, muchas veces, perdiendo, Cris. Cuánta razón.
    Ganas de leerte, que desde hace meses no sabemos nada de ti.Y nos das caramelitos con estos breves, pero yo reivindico un texto largo ya.
    Besos.
    Toño.

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  5. Como siempre con dos palabras encierras grandes verdades.
    Me da que te la rapto esta también y la encierro en mis retinas ;)
    Un beso

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  6. Cristina, esta afirmación es sencillamente perfecta. Largos o cortos, me gustan tus textos. Lo que no me gusta es que desde noviembre no hayas aparecido por aquí. Otros proyectos, imagino.
    No dejes pasar tanto tiempo, mujer.
    Un beso,
    Maca.

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