sábado, 30 de septiembre de 2017

Itinerario

Diré bajito,
para no deshilvanar del todo la tristeza,
que  puedo verte sujetando aquel vaso,
removiendo el café con las primeras dudas
que ahora me sentencian
Sobre la mesa,
en el lugar que ocupa la culpa sin tu plato,
quedan restos de migas,
y esta fiebre devota calcinando la llave
que cerraba tus lunes,
abiertos siempre al deterioro
La puerta,
ya deshecha en pedazos,
me asemeja, con su olor a vacío,
al cielo cuando rompe
sólo para lloverme
Tu intemperie se viste de peldaños,
yo ahogada en pétalos,
pájaro anclado en tu presencia
Habré de pronunciarte varias veces,
y hasta tu pérdida,  
borrarte así,
para poder decir amor sin represalias,
uncida a la derrota en nuestro coche
que  me enuncia tan huérfana y tan libre,
como olvido de huellas



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