Una réplica en miniatura de la Torre Eiffel, una estantería llena de libros que la sostiene, unas sábanas azules y ese edredón con manchas que nunca habríamos comprado juntos. Una silla incómoda que tenía que ser sustituida, papeles en el escritorio, una botella de champagne al lado del sextante que te compré porque sí, sin saber lo que era, sólo porque me apetecía, y monedas, monedas de bajo valor que no dan para comprar ni un ratito de felicidad..Y un cubo de basura con un oso de peluche encima. Y a ti, fotografiándome...